El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que Israel ha comenzado “un largo camino hacia la paz” con Líbano, aunque advirtió que la lucha contra Hezbollah “no ha terminado”.
En un mensaje en video, el mandatario defendió su decisión de aceptar un alto el fuego de 10 días y sostuvo que el proceso combina presión militar con una apertura diplomática. “Un brazo sostiene el arma; el otro está extendido para la paz”, expresó, en una frase que recuerda a la utilizada por Yasser Arafat ante la Asamblea General de la ONU en 1974.
Según Netanyahu, la tregua responde también a gestiones del presidente estadounidense Donald Trump, con el objetivo de avanzar en una solución que incluya tanto canales diplomáticos como acciones de seguridad junto al gobierno libanés.

















