La persecución de los cristianos en Siria se ha intensificado desde que Ahmed al Sharaa asumió la presidencia del país, después de que su grupo terrorista, Hayat Tahrir al Sham, afiliado a Al Qaeda, derrocara al régimen de Asad en diciembre.
En la imagen (Ozan Kose/AFP, vía Getty Images), Al Sharaa estrecha la mano del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, durante una rueda de prensa en Ankara, Turquía, el pasado 4 de febrero.
Al Sharaa ha empezado recientemente a vestir traje y corbata, y ahora se presenta ante Occidente como un "moderado". En los libros de texto, sin embargo, su Gobierno ha ido sustituyendo la palabra "ley" por "sharia", y ha utilizado la enseñanza islámica para reclutar al nuevo ejército del país.



