La semana anterior pudimos ver el castigo de Dios por la dureza de su corazón, además de todo un conjunto de advertencias y lamentos de parte de Dios por su pueblo.
También vimos como se nos advertía de las consecuencias de un arrepentimiento momentáneo y no genuino.
Un auténtico arrepentimiento debe ser perdurable en el tiempo, que provoca cambios reales en nosotros y en nuestro estilo de vida. El arrepentimiento no es sólo mientras dure la “tormenta” y justo es eso lo que pedía Dios a su pueblo y nos sigue pidiendo a nosotros.
En el día de hoy terminaremos el libro de Amós con las 5 visiones y la promesa de la Restauración de Israel al final.
Las 5 visiones son:







