Mientras el grupo terrorista negocia con Israel un acuerdo sobre la reconstrucción de la Franja de Gaza, en simultáneo organiza conspiraciones para crear un frente unificado en su contra.
La redada conjunta del Ejército de Israel, la agencia de seguridad interna Shin Bet y la Policía de Fronteras durante la noche del domingo sobre infraestructura de Hamás en Cisjordania fue un evento inusual, debido no solo a su alcance y su saldo mortal —cinco militantes palestinos muertos y dos soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel heridos de gravedad— sino a sus implicancias para el futuro.
Hamás quiere obtener dos logros contrapuestos en simultáneo: el grupo terrorista está negociando un acuerdo con Israel sobre la reconstrucción de la Franja de


