El año pasado terminamos con el capítulo 14 de 1ª de Reyes. Estuvimos viendo el reinado de Roboam (rey de Judá) y a Jeroboam (rey de Israel).
Recordemos que tras la muerte de Salomón, su hijo Roboam no supo liderar la nación adecuadamente y se produjo la división; al norte se quedó Jeroboam con 10 de las tribus y al sur Roboam se quedó con las otras 2.
El reino del norte rechazó directamente a Dios y sus preceptos y el reino del sur un poco menos, pero tampoco se mantuvo cerca de Él.
En los próximos capítulos veremos el trabajo de los Profetas, denunciando la idolatría del pueblo y el incumplimiento de la Ley de Dios, así como las consecuencias.
