En los últimos años, y en particular desde 2020, cuando los combates en la mayoría de los frentes sirios disminuyeron, el régimen sirio ha trabajado para fortalecer sus relaciones con China. Este país se contó entre los partidarios del régimen desde el comienzo de la guerra en 2011, pero su apoyo fue principalmente político. Hoy en día, el régimen necesita el apoyo económico de China y su ayuda para reconstruir el país, ya que es consciente de que sus principales aliados, Rusia e Irán, no pueden proporcionar esta ayuda por sí solos. [1] En consecuencia, la visita del presidente sirio Bashar Al-Assad a China en septiembre de 2023 fue presentada en los medios sirios como un punto de inflexión en las relaciones económicas entre los dos países. [2]
El intento de Siria de estrechar sus relaciones con China se basa en gran medida en la creciente polarización entre China y Estados Unidos. En este contexto, el régimen sirio se esfuerza por expresar su pleno apoyo a las posiciones de China, especialmente las críticas de China a Estados Unidos, y se refiere a



