El Gobierno de Naftali Bennett perdió su estrecha mayoría, el golpe más duro que recibe desde que hace apenas diez meses asumió el poder con una coalición inaudita, mientras el ex primer ministro Benjamin Netanyahu maniobra desde la oposición para tumbar el Ejecutivo.
A primera hora saltó la sorpresa cuando la diputada Idit Silman, del nacionalista religioso Yamina -partido que lidera el primer ministro Bennett-, anunció que retiraba su apoyo a la coalición, dejándola con 60 escaños en un Parlamento de 120. Esto supone la pérdida de la mayoría mínima de 61 diputados que se logró


















