¿Qué dirá el Santo Padre que vive en Roma, que le están degollando a sus palomas? Violeta Parra.
Los silencios del Vaticano siempre van acompañados de la muerte, como su inseparable compañero de un tango trágico, bien sea durante el Holocausto o ahora durante la carnicería ucraniana. Cuando el Papa calla ante la tragedia, los hombres mueren en silencio y la inocencia se pierde para siempre al no condenarla. Hay silencios que matan.
Dicen los diplomáticos que el silencio, incluso el más sonoro en los tiempos más siniestros, es una forma de hablar en el argot diplomático. Por ejemplo, el país más


