Una avalancha de estudiantes y grupos de la Universidad de Harvard está tratando desesperadamente de dar marcha atrás en su apoyo a un comunicado que culpó a Israel por la masacre contra su propia población por parte de los terroristas de Hamás, al tiempo que algunos titanes empresariales buscan incluirlos en una lista negra para negarles futuros empleos.
Cuatro de las 34 organizaciones estudiantiles que firmaron inicialmente la declaración ya han retirado su apoyo, mientras que los miembros de las junta directivas de otros grupos han renunciado a estos para distanciarse.
El martes por la noche, otros 17 grupos de Harvard se unieron a alrededor de 500 profesores y otras 3000 personas para firmar una contradeclaración que atacó la carta original como “completamente errónea y profundamente ofensiva”, según el periódico del campus, Harvard Crimson.

