Se termina el año 2024, y su huella en la historia ya está garantizada. Es un año cuyas implicaciones van a resentirse durante todo el siglo XXI, y el mérito lo tiene Israel por la transformación radical que provocó en el Medio Oriente, al provocar el colapso del eje iraní.
El año comenzó con Israel intensificando sus ataques a las posiciones de Hamas en Khan Younis, al tiempo que la campaña en la Ciudad de Gaza comenzaba a disminuir su intensidad. Para ese momento, los principales bastiones de Hamas en la Ciudad de Gaza y Jabaliya habían sido fuertemente dañados, y las necesidades estratégicas obligaban a Israel a comenzar a concentrarse en Khan Younis y, más adelante, en Rafah.
Durante medio año la situación fue relativamente simple de describir: Israel tomando el control de cada vez más territorio de la Franja de Gaza, y Hamas replegándose hacia sus principales sedes debido a las continuas derrotas que sufrían en la zona norte. Hacia junio y julio, estaba claro que lo más importante de la guerra se iba a centrar en el sur de la Franja.














