La noticia de que EEUU podría vender decenas de F-35 a Emiratos Árabes Unidos no ha sentado nada bien a Israel, que ve su liderazgo tecnológico y militar en la zona amenazado.
La normalización de las relaciones entre algunos países árabes e Israel hubiera sido la noticia del año de no haber sido por la pandemia del coronavirus. Al deshielo, iniciado por Emiratos Árabes Unidos (EAU) con los primeros vuelos comerciales a Israel, y seguido poco después por Bahréin, es muy probable que se unan Marruecos o Sudán. Sin embargo, esta semana un acuerdo de defensa ha hecho saltar por los aires el delicado juego político. Y la culpa la tiene el caza de EEUU más caro, avanzado y polémico de las últimas décadas: el F-35.



