El poder de la mítica estirpe, que se adentró en las finanzas, la política y las relaciones internacionales, intervino en la modernización del país.
La casa Rothschild, una de las redes financieras más poderosas del mundo, y, sin duda, la más legendaria de las casas de banca privada europeas, comenzó sus relaciones con España en el marco de la guerra de la Independencia. No fue para auxiliar con sus créditos o préstamos al gobierno español, sino más bien para financiar al ejército inglés del duque de Wellington, que combatía contra las fuerzas napoleónicas en la península ibérica. El británico consiguió tomar Madrid el 12 de agosto de 1812, provocando la huida de José Bonaparte a Valencia y el







