Las iglesias cristianas en Jerusalén han alertado sobre el riesgo de pérdida de presencia cristiana en la urbe tras validar el Supremo israelí la venta a una entidad procolona de tres inmuebles de la Ciudad Vieja, en territorio ocupado, que antes pertenecían al Patriarcado greco-ortodoxo.
El Tribunal Supremo aprobó esta semana la venta de tres edificios - entre los que hay dos hoteles - a Ateret Cohanim, asociación conocida por adquirir propiedades palestinas para colonos israelíes en la Ciudad Vieja y sus alrededores, después de rechazar una apelación del Patriarcado, propietario original de los inmuebles, que alegaba que las ventas se hicieron de manera irregular.
























