viernes, 1 de noviembre de 2013

MITOS Y REALIDADES. #45. La guerra de los seis días.

MITO:
«Durante la guerra de 1967, Israel atacó deliberadamente el barco USS Liberty»



REALIDAD:
El ataque israelí al USS Liberty fue un grave error, atribuido en gran medida al hecho de que ocurrió en medio de la confusión de una guerra en gran escala en 1967. Diez investigaciones oficiales de Estados Unidos y tres indagaciones oficiales israelíes han establecido de manera concluyente que el ataque fue un trágico error.

El 8 de junio de 1967, el cuarto día de la guerra de los Seis Días, el alto mando israelí recibió informes de que tropas israelíes en El Arish estaban siendo atacadas desde el mar, presumiblemente por un barco egipcio, como antes lo habían sido. Estados Unidos había anunciado unos días antes, en el pleno de las Naciones Unidas, que mantenía sus fuerzas navales alejadas a cientos de millas del frente de batalla; sin embargo, el USS Liberty, un barco espía norteamericano asignado supervisar el combate, llegó a la zona, a 14 millas de la costa del Sinaí, como resultado de una serie de errores en las comunicaciones norteamericanas, por lo cual los mensajes que le enviaron al barco de no penetrar dentro de las cien millas no fueron recibidas por el Liberty. Los israelíes erróneamente pensaron que era el barco que estaba cañoneando, y los aviones de guerra y lanchas torpederas lo atacaron, matando a 34 miembros de la tripulación del Liberty e hiriendo a 171.

Tanto Estados Unidos como Israel cometieron numerosos errores. Por ejemplo, el Líberty reportó primero —incorrectamente, como resultó ser— estar navegando a 30 nudos [por hora] (más tarde se rectificó que era a 28 nudos). Conforme a la doctrina naval israelí (y norteamericana) de ese tiempo, un barco que anduviera a esa velocidad se presumía que fuese una nave de guerra. El mar estaba en calma y la Corte de indagación de la Armada de EE.UU. encontró que era muy probable que la bandera del Liberty estuviera caída y que no fuera visible; además, miembros de la tripulación, incluido el capitán, Comandante William McGonagle, testificó que la bandera fue derribada después del primer o segundo asalto.


   William McGonagle

Según las memorias del Jefe del Estado Mayor Conjunto, Yitzhak Rabín, había ordenado atacar cualquier nave no identificada que estuviera cerca de la costa. El día que comenzó la guerra, Israel les había pedido a los barcos norteamericanos que salieran de sus costas o que notificaran la situación precisa de las naves de EE.UU. La Sexta Flota se movió porque el presidente Johnson temía ser arrastrado a una confrontación con la Unión Soviética. Él también ordenó que ningún avión [norteamericano] fuera enviado cerca del Sinaí.

   Yizhak Rabín

Un informe de la CIA sobre el incidente fechado el 13 de junio de 1967, estableció también que un piloto suspicaz pudo haber confundido el Liberty con el barco egipcio El Quseir. Tras Ia incursión aérea, una lancha torpedera Israelí identificó el Liberty como un navío de guerra egipcio. Cuando el Liberty comienzo a dispararles a los israelíes, estos respondieron con un torpedo que mató a 28 marinos.

Inicialmente, los israelíes se quedaron aterrados de que hubieran atacado un barco soviético, lo que podría haber provocado a los soviéticos a unirse a la contienda. Una vez que los israelíes estuvieron seguros de lo que había sucedido, reportaron el incidente a Ia embajada de EE.UU. en Tel Aviv y ofrecieron proporcionar un helicóptero para que los norteamericanos volaran hasta el barco y cualquier ayuda que hiciera falta para evacuar a los heridos y rescatar el barco. La oferta fue aceptada y un agregado naval de EE.UU. fue Ilevado hasta el Liberty.




Muchos de los supervivientes del Liberty siguen guardando rencor, y están convencidos de que el ataque fue deliberado. En 1991, los columnistas Rowland Evans y Robert Novak proclamaron su descubrimiento de un norteamericano que dijo que había estado en la sala de mandos Israelí cuando se tomó a sabiendas la decisión de atacar al barco norteamericano. De hecho, ese individuo, Seth Mintz, escribió una carta al Washington Post el 9 de noviembre de 1991, en Ia cual decía que había sido mal citado por Evans y Novak y que el ataque fue, en efecto, un «caso de identidad equivocada». Además, el hombre que Mintz dijo originalmente que había estado con él, un tal general Benni Matti, no existe.


También, contrario a las afirmaciones de que un piloto Israelí identificó el barco como norteamericano en una cinta de radio, nadie jamas ha presentado esa cinta. En efecto, la única cinta que existe es la cinta oficial de la Fuerza Aérea Israelí, que claramente estableció que los pilotos israelíes no hicieron tal identificación del barco antes del ataque. Indica también que una vez que los pilotos empezaron a preocuparse por la identidad del barco, al leer su número de matricula en el casco, dieron por terminado el ataque. Las cintas no contienen ninguna declaración que sugiera que los pilotos vieron una bandera norteamericana antes del ataque.

Ninguno de los acusadores de Israel puede explicar por que Israel iba a atacar deliberadamente un barco norteamericano en un momento en que Estados Unidos era el único amigo y aliado de Israel en el mundo. La confusión en una larga linea de comunicaciones, que ocurría en una tensa atmósfera tanto del lado norteamericano como del israelí (cinco mensajes del Estado Mayor Conjunto al barco para que permaneciera al menos a 25 millas —los últimos cuatro decían que a 100 millas— de Ia costa egipcia Ilegaron después que el ataque había pasado) es la explicación mas probable.

Los accidentes causados por «fuego amigo» son comunes en tiempo de guerra. En 1988, la Armada de EE.UU. derribó un avión de pasajeros iraní, matando a 290 civiles. Durante la Guerra del Golfo, 35 de los 148 norteamericanos que murieron en batalla resultaron muertos por «fuego amigo». En abril de 1994, dos helicópteros Black Hawk norteamericanos, con banderas norteamericanas pintadas a cada lado, fueron derribados por F-15s de la Fuerza Aérea de EE.UU. en un día claro sobre la zona vedada de vuelo de Irak, causándoles la muerte a 26 personas. En abril del 2002, un F-16 norteamericano lanzó una bomba que mató a cuatro soldados canadienses en Afganistán. De hecho, el día antes de que el Liberty fuera atacado, pilotos israelíes accidentalmente bombardearon una de sus propias columnas de blindados.

El almirante retirado Shlomo Ereil, que era el Jefe de la Marina de Israel en junio de 1967, le dijo a la Associated Press (5 de junio de 1977): «nadie jamás habría soñado que un barco norteamericano estaría allí. incluso Estados Unidos no sabía dónde estaba su barco. Fuimos advertidos por las debidas autoridades de que no había ningún barco norteamericano en 100 millas a la redonda».

El secretario de defensa Robert McNamara le dijo al Congreso el 26 de julio de 1967: «la conclusión del cuerpo investigatición, encabezado por un almirante de la Armada en quien tenemos gran confianza, es que el ataque no fue intencional».


   McNamara con Johnson

En 1987, McNamara repitió su opinión de que el ataque había sido un error, diciendo a una persona que llamó al «Programa de Larry King» que él no había visto nada en los 20 años transcurridos para cambiar su opinión de que no había habido ningún «encubrimientos».

Israel se excusó por la tragedia y pagó cerca de $13 millones en reparaciones humanitarias a los Estados Unidos y a las familias de las víctimas en cantidades establecidas por el Departamento de Estado de EE.UU. El caso quedó oficialmente cerrado entre los dos gobiernos por un intercambio de notas diplomáticas el 17 de diciembre de 1987.


Fuente:
Extracto del libro Mitos y Realidades de la Jewish Virtual Library.



MITOS Y REALIDADES. #44. La guerra de los seis días.


MITO:
«Israel impuso restricciones irrazonables a los palestinos de Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén».

REALIDAD:
Después de la guerra de 1967, Israel decidió no anexarse la Cisjordania ni la Franja de Gaza y, en lugar de ello, impuso una administración militar. Esto era necesario como un paso interino hasta que las negociaciones pudieran resolver el futuro de los territorios. No constituía, en modo alguno, una situación ideal para los habitantes (de esas áreas), pero las autoridades israelíes trataron de reducir a un mínimo el impacto sobre la población. Don Peretz, un escritor que aborda con frecuencia la situación de los árabes en Israel y un acerbo critico del gobierno Israelí, visitó la Cisjordania poco después de que las tropas israelíes la hubieran tomado, y encontró que estaban intentado restablecer la vida normal y evitando muchos incidentes que pudieran alentar a los árabes a abandonar sus hogares.



Excepto por el requisito de que los textos de las escuelas en los territorios sean purgados de propaganda antiisraelí y antisemita, las autoridades intentaron no interferir con los habitantes, a quienes si proporcionaron asistencia económica; por ejemplo, a los palestinos de la Franja de Gaza los mudaron de los campamentos para casas nuevas. Esto estimuló las protestas de Egipto, que no había hecho nada por los refugiados cuando controlaba la zona.

A los árabes les dieron libertad de movimiento. Les permitían viajar a Jordania y regresar. En 1972, se celebraron elecciones en la Cisjordania, y a las mujeres y a los no propietarios, incapaces de participar bajo el gobierno jordano, les permitían ahora votar.

A los árabes de la Jerusalén Oriental les dieron la opción de conservar la ciudadanía jordana o de adquirir la ciudadanía Israelí. Fueron reconocidos como residentes de la Jerusalén unificada y les dieron el derecho a votar y postularse para el concejo municipal. También, los santos lugares islámicos fueron puestos al cuidado de un concejo musulmán. Pese a la significación del Monte del Templo en la historia judía, los judíos no pueden orar en ese lugar.

Después de que terminara la guerra de los Seis Días, el presidente Johnson dio a conocer su opinión de lo que debía hacerse luego para terminar el conflicto:

«Ciertamente, las tropas deben retirarse; pero debe haber también derechos reconocidos de vida nacional, progreso en la solución del problema de los refugiados, libertad del tránsito marítimo legal, licitación de la carrera armamentista y respeto por la independencia política y la integridad territorial».


     Fuente:
     Extracto del libro Mitos y Realidades de la Jewish Virtual Library.


EEUU confirma: "Israel atacó misiles SAM en Siria".

Un funcionario de la administración del presidente estadounidense, Barack Obama, confirmó a la cadena norteamericana CNN que aviones de combate israelíes atacaron una base militar cerca de la ciudad siria de Latakia, sobre la costa del Mar Mediterráneo.

EEUU confirma: Israel atacó misiles en Siria

De acuerdo con el funcionario del gobierno de Obama, los blancos del ataque fueron misiles y equipos que Israel percibe que pueden ser transferidos al grupo terrorista chií libanés Hezbollah. El funcionario realizó esos comentarios en condiciones de anonimato dada la naturaleza sensible de la información.

El canal de televisión panárabe saudita Al Arabiya, que transmite desde Dubái (Emiratos Árabes Unidos) informó previamente que la Fuerza Aérea de Israel fue la responsable de una explosión en una base siria de misiles antiaéreos.

Al Arabiya precisó que la aviación israelí realizó dos ataques - en Latakia y Damasco.

El reporte añade que el blanco del ataque era misiles tierra-aire SA-8, de fabricación rusa, que estaban destinados a la organización pro-iraní Hezbollah, y que los objetivos fueron destruidos.

El SA-8 es un sistema móvil de defensa antiaérea con su propio radar incorporado en un único vehículo.

Medios extranjeros y reportes en las redes sociales informaron que una enorme explosión se escuchó esta madrugada en la base militar de Latakia. Testigos oculares le dijeron al Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres, que el estallido tuvo lugar cerca de Snober Jableh, al sur de la ciudad.

Mientras tanto, en Jerusalén se mantiene el hermetismo sobre el incidente en el vecino país árabe.


     Publicado 31/10/2013 en AURORA DIGITAL.

MITOS Y REALIDADES. #43. La guerra de los seis días.

MITO:
«Israel expulsó a pacíficos aldeanos árabes de la Cisjordania y les impidió regresar después de la guerra».

REALIDAD:
Después de que Jordania lanzó su ataque el 5 de junio, unos 325.000 palestinos que vivían en la Cisjordania huyeron. Estos eran ciudadanos jordanos que se mudaron de una parte de lo que consideraban su país a otra, fundamentalmente para evitar el verse atrapados entre dos fuegos.

Un refugiado palestino, que era administrador de un campamento de la UNRWA en Jericó, dijo que los políticos árabes habían propagado rumores en el campamento. «Dijeron que todos los jóvenes serían asesinados. La gente oyó por la radio que esto no era el fin, sólo el comienzo, de manera que pensaron que tal vez sería una guerra larga y querían estar en Jordania».

Algunos palestinos que se quedaron preferían vivir en un Estado árabe más bien que bajo el gobierno militar israelí. Los miembros de varias facciones de la OLP huyeron para evitar ser capturados por los israelíes. Nils-Górang Gussing, la persona nombrada por el Secretario General de NACIONES UNIDAS para investigar la situación, encontró que muchos árabes también temían que no podrían seguir recibiendo dinero de los miembros de la familia que trabajaban en el exterior.

Las fuerzas israelíes les ordenaron a un puñado de palestinos que se mudaran por «razones estratégicas y de seguridad». En algunos casos, les permitieron regresar en unos pocos días, en otros Israel les ofreció ayuda para que se reasentaran en alguna otra parte.

Israel gobernaba entonces a más de tres cuartos de millón de palestinos —la mayoría de los cuales eran hostiles al gobierno. Sin embargo, más de 9.000 familias palestinas fueron reunificadas en 1967. Finalmente, a más de 60.000 palestinos se les permitió regresar.


Fuente:
Extracto del libro Mitos y Realidades de la Jewish Virtual Library.


MITOS Y REALIDADES. #42. La guerra de los seis días.

MITO:
Israel vio los territorios que capturó como tierras conquistadas que ahora formaban parte de Israel y no tenia ninguna intención de negociar su devolución.

REALIDAD:
Hacia el fin de Ia guerra, Israel había tornado más del triple del área de su territorio anterior, pasando de 8.000 a 26.000 millas cuadradas. La victoria le permitió a Israel unificar Jerusalén. Las fuerzas israelíes capturaron también el Sinaí, los Altos de Golán, la Franja de Gaza y la Cisjordania.

Los líderes de Israel tenían plena confianza en negociar un acuerdo de paz con sus vecinos que implicara algún arreglo territorial. Casi inmediatamente después de la guerra, los lideres de Israel expresaron su voluntad de negociar una devolución de al menos algunos de los territorios. Israel subsecuentemente devolvió la totalidad del Sinaí a Egipto; territorio reclamado por Jordania fue devuelto al reino hachemita, y casi Ia totalidad de la Franja de Gaza y mas del 40 por ciento de Ia Cisjordania fueron entregados a los palestinos para establecer la Autoridad Palestina.



Hasta la fecha, aproximadamente el 93 por ciento de los territorios ganados en la guerra defensiva han sido entregados por Israel a sus vecinos árabes en el curso de las negociaciones. Esto demuestra la disposición de Israel de negociar tierra por paz.


Fuente:
Extracto del libro Mitos y Realidades de la Jewish Virtual Library.


jueves, 31 de octubre de 2013

MITOS Y REALIDADES. #41. La guerra de los seis días.

MITO:
«Israel no tenía que disparar primero».



REALIDAD:
Tras solo seis días de combate, las fuerzas israelíes traspasaron las líneas enemigas y estaban en posición de marchar sobre El Cairo, Damasco y Aman. El 10 de junio se