Las narrativas cambiarán a medida que continúe la lucha entre Irán e Israel, pero una conclusión ya es evidente: China, que durante mucho tiempo apoyó a Irán, es una víctima de los combates. Se trata de un rápido cambio de suerte. Sólo el año pasado, los chinos parecían ascendentes en la región.
En la imagen, el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi (c), el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Ryabkov (i), y el viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazim Gharibabadi, se reúnen el pasado 14 de marzo en Pekín. (Getty Images).
Los ataques aéreos y de aviones no tripulados israelíes durante la madrugada del 13 de junio paralizaron Irán -y supusieron un duro revés para las ambiciones regionales de Teherán.
























