El Gran Rollo de Isaías expuesto en el Santuario del Libro en Jerusalén bajo estrictas condiciones de conservación. Imagen generada con Inteligencia Artificial - Aurora 2026
El Museo de Israel presenta uno de los manuscritos bíblicos más antiguos y mejor preservados del mundo, reafirmando la continuidad textual del canon hebreo.
El Museo de Israel exhibe nuevamente el Gran Rollo de Isaías completo, uno de los manuscritos más extraordinarios hallados en el siglo XX. La pieza, descubierta en las cuevas de Qumrán en 1947, es considerada uno de los testimonios más antiguos del texto bíblico hebreo y se presenta en Jerusalén bajo condiciones estrictas de conservación.
La exhibición permite observar la totalidad del manuscrito, una oportunidad poco frecuente debido a la extrema fragilidad del pergamino, cuya antigüedad supera los 2.000 años.
Un manuscrito de más de dos milenios
El Gran Rollo de Isaías forma parte de los Manuscritos del Mar Muerto, descubiertos cerca del Mar Muerto en las cuevas de Qumrán. Está datado aproximadamente entre los siglos III y II antes de la era común, lo que lo convierte en la copia completa más antigua conocida del Libro de Isaías.
Actualmente se conserva y exhibe en el Museo de Israel, dentro del Santuario del Libro, un edificio especialmente diseñado para albergar los manuscritos con control absoluto de luz, temperatura y humedad.
El pergamino mide aproximadamente 7,3 metros de largo y contiene los 66 capítulos del Libro de Isaías en hebreo antiguo.
Continuidad textual con el canon bíblico judío
Uno de los aspectos más relevantes del Gran Rollo de Isaías es su notable coincidencia con el texto masorético que conforma el canon bíblico judío actual.
Si bien presenta pequeñas variaciones ortográficas y lingüísticas propias de la época, el contenido esencial es prácticamente idéntico al texto que ha sido transmitido durante siglos en la tradición judía.
Para investigadores y estudiosos, esta continuidad confirma la estabilidad y fidelidad del proceso de transmisión textual del Tanaj a lo largo de más de dos milenios.
Del hallazgo en Qumrán al mercado internacional
El descubrimiento del rollo marcó el inicio de una de las historias arqueológicas más importantes del siglo XX.
En 1947, beduinos encontraron los primeros manuscritos en una cueva cercana a Qumrán. Con el tiempo, los textos ingresaron en circuitos comerciales antes de ser adquiridos por instituciones académicas y finalmente pasar a custodia estatal israelí.
El recorrido del rollo desde su hallazgo hasta su instalación definitiva en Jerusalén refleja tanto la dimensión histórica como el valor cultural y espiritual que representa.
Condiciones estrictas de exhibición
Debido a su antigüedad y fragilidad, el manuscrito no puede exponerse de manera permanente en su totalidad.
La exhibición actual implica un proceso controlado que incluye:
Iluminación mínima para evitar degradación del pergamino.
Rotación periódica de secciones expuestas.
Control constante de humedad y temperatura.
Supervisión científica permanente.
El objetivo es permitir al público acceder a esta pieza excepcional sin comprometer su preservación para futuras generaciones.
El Gran Rollo de Isaías no es solo un hallazgo arqueológico. Es un puente tangible entre el mundo bíblico y el presente, una prueba material de la continuidad textual judía y un símbolo del patrimonio espiritual preservado en Jerusalén.
24/02/2026 en AURORA.

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