viernes, 20 de febrero de 2026

Hamás rechaza ultimátum de 60 días y desafía a las FDI

El grupo islamista descarta desarmarse y acusa a Israel de intentar imponer una rendición política y militar en Gaza.

Vista de Gaza en medio de la tensión tras el rechazo de Hamás al ultimátum israelí para su desarme. Imagen generada con Inteligencia Artificial - Aurora 2026

El movimiento islamista Hamás rechazó el plazo de 60 días establecido por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) para que sus milicianos depongan las armas en la Franja de Gaza, en lo que considera un intento de imponer una capitulación bajo presión militar.

Según fuentes vinculadas al grupo, la organización no aceptará ningún “ultimátum unilateral” y sostuvo que el desarme solo podría formar parte de un acuerdo político integral que incluya el fin de las operaciones militares israelíes, la retirada de fuerzas y garantías internacionales.

El anuncio se produce en un contexto de intensas maniobras diplomáticas y de seguridad, mientras Israel mantiene la presión sobre las infraestructuras del grupo y evalúa escenarios posteriores al conflicto.


La posición israelí: desmilitarización como condición clave

Desde Jerusalén, el mensaje de las FDI fue claro: la desmilitarización de Gaza es considerada una condición imprescindible para cualquier proceso de estabilización a largo plazo.

El ultimátum de 60 días, según fuentes de defensa, busca establecer un marco temporal concreto para evitar una prolongación indefinida del statu quo armado. Israel sostiene que la permanencia del aparato militar de Hamás representa una amenaza directa y estructural para su seguridad.

Altos mandos israelíes han reiterado que el objetivo estratégico es impedir que el grupo recupere capacidades operativas, incluyendo túneles, arsenales y sistemas de lanzamiento de cohetes.


El cálculo político de Hamás

El rechazo del plazo también responde a una lógica interna. Para Hamás, aceptar un desarme bajo presión israelí podría interpretarse como una derrota estratégica ante su propia base y ante otros actores regionales.

El grupo busca proyectar resistencia y mantener capacidad de negociación. Analistas señalan que el liderazgo islamista podría intentar condicionar cualquier discusión sobre armas a un acuerdo más amplio que incluya intercambios, garantías de reconstrucción y un nuevo esquema político para Gaza.

Sin embargo, esa postura aumenta la tensión y deja abierta la posibilidad de una nueva escalada si no se alcanza una fórmula intermedia.


Escenarios posibles

Entre los escenarios que se analizan en círculos diplomáticos y militares figuran:

Escenario de presión prolongada: Israel mantiene la presión militar y económica para forzar concesiones graduales.

Acuerdo condicionado: Un proceso escalonado donde el desarme se vincule a compromisos verificables.

Nueva escalada armada: Si ninguna parte cede, podrían reanudarse enfrentamientos de mayor intensidad.

La clave estará en la capacidad de mediación internacional y en la evaluación estratégica que realicen ambas partes en las próximas semanas.


18/02/2026 en AURORA





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