sábado, 8 de febrero de 2014

MITOS Y REALIDADES. #110. Los refugiados.

MITO:
«Los palestinos que querían regresar a sus hogares no representaban ningún peligro para la seguridad de Israel».


REALIDAD
:
Cuando se hicieron planes para instaurar un Estado a principios de 1948, los líderes judíos de Palestina esperaban que la nueva nación incluyera una significativa población árabe. Desde la perspectiva israelí, a los refugiados se les había dado la oportunidad de quedarse en sus casas y entrar a formar parte del nuevo Estado. Aproximadamente 160.000 árabes eligieron hacerlo. Repatriar a los que habían huído sería, en las palabras del ministro de relaciones exteriores Moshé Sharett, un «disparate suicida».
    Moshé Sharett.

En el mundo árabe, los refugiados eran vistos como una quinta columna potencial dentro de Israel. Como lo expresaba un periódico libanés:

El regreso de los refugiados crearía una gran mayoría árabe que podría servir como el medio más efectivo de revivir el carácter árabe de Palestina, al tiempo de formar una poderosa quinta columna para el día de la venganza y el ajuste de cuentas.


Los árabes creían que el regreso de los refugiados garantizaría virtualmente la destrucción de Israel, un sentimiento expresado por el ministro de relaciones exteriores egipcio Muhammad Salh al-Din:

Es bien conocido y entendido que los árabes, al exigir el regreso de los refugiados a Palestina, quieren decir su regreso como dueños de la tierra patria y no como esclavos. Dicho con gran claridad, ellos significan la liquidación del Estado de Israel.

El problema de los refugiados se mantuvo sin cambios después de la guerra de Suez. De hecho, hasta la retórica seguía siendo la misma. En 1957, la Conferencia de Refugiados celebrada en Homs, Siria, aprobó una resolución que decía:

Cualquier discusión destinada a una solución del problema palestino que no se base en asegurar el derecho de los refugiados a aniquilar a Israel será considerada como una profanación del pueblo árabe y un acto de traición.

Puede trazarse un paralelo con la época de la revolución norteamericana, durante la cual muchos colonos que eran leales a Inglaterra huyeron al Canadá. Los británicos querían que la recién creada república les permitiera a los leales regresar a reclamar sus propiedades. Benjamin Franklin rechazó esta sugerencia en una carta a Richard Oswald, el negociador británico, fechada el 26 de noviembre de 1782:

Sus ministros exigen que deberíamos recibir de nuevo en nuestro seno a los a que han sido nuestros más acerbos enemigos y restaurar las propiedades a quienes han destruido las nuestras; ¡y esto mientras las heridas que nos han hecho están aún sangrantes!

   Benjamin Franklin.



     Fuente:
     Extracto del libro Mitos y Realidades de la Jewish Virtual Library.


miércoles, 5 de febrero de 2014

MITOS Y REALIDADES. #109. Los refugiados.

MITO:
«Israel bloqueó las negociaciones de la Comisión para la Conciliación de Palestina».


REALIDAD:
A principios de 1949, la Comisión para la Conciliación de Palestina (CCP) abrió negociaciones en Lausana. Los árabes insistieron en que Israel cediera el territorio ganado en la contienda de 1948 y que aceptara la repatriación.

Los israelíes le dijeron a la comisión que la solución del problema de los refugiados dependía de la conclusión de la paz.

Israel sí hizo una oferta de repatriación substancial durante estas negociaciones. El gobierno dijo que aceptaría 100.000 refugiados en un arreglo general del problema. Israel esperaba que cada estado árabe contrajera un compromiso semejante. Esta oferta fue rechazada.

El 1 de abril de 1950, la Liga Árabe adoptó una resolución prohibiéndoles a sus miembros que negociaran con Israel.


La CCP hizo otro esfuerzo por reunir a las partes en 1951, pero finalmente se dio por vencida e informó:

Los gobiernos árabes… no están dispuestos a acatar plenamente el párrafo 5 de dicha resolución, que pide el arreglo final de todas las cuestiones importantes entre ellos e Israel. Los gobiernos árabes en sus contactos con la Comisión no han mostrado ninguna disposición de llegar a tal arreglo de paz con el gobierno de Israel.



     Fuente:
     Extracto del libro Mitos y Realidades de la Jewish Virtual Library.


MITOS Y REALIDADES. #108. Los refugiados.

MITO:
«Las resoluciones de NACIONES UNIDAS exigían que Israel repatriara a todos los refugiados palestinos».



REALIDAD:
Naciones Unidas abordó el problema de los refugiados y adoptó la resolución 194 el 11 de diciembre de 1948, que les pedía a los estados árabes y a Israel que resolvieran todos los asuntos de importancia a través de negociaciones, ya directamente, o con la ayuda de la Comisión para la Conciliación de Palestina establecida por esta resolución. Además, el punto 11 resuelve:

que a los refugiados que deseen regresar a sus hogares y vivir en paz con sus vecinos debería permitírseles que así lo hagan a la mayor brevedad posible, y que debe pagárseles compensación por propiedades a los que decidan no regresar, y por pérdida de propiedad o daño a la misma, [compensación] que conforme a los principios del derecho internacional o en equidad debe ser hecho buena por los gobiernos o autoridades responsables. Instruye a la Comisión de Conciliación a facilitar la repatriación, reasentamiento y rehabilitación económica y social de los refugiados y los pagos por compensación (énfasis añadido).

Las palabras que hemos enfatizado demuestran que las NU reconocieron que no podía esperarse que Israel repatriara a una población hostil que pudiera poner en peligro su seguridad. La solución al problema, como todos los anteriores problemas de refugiados, exigiría al menos que algunos palestinos fuesen reasentados en territorios árabes. Además, la resolución emplea la expresión «debería permitírseles» en lugar de «se les ha de permitir», que, en términos legales, no es un lenguaje obligatorio.

La resolución responde a la mayoría de las preocupaciones de Israel tocante a los refugiados, a quienes considera como una quinta columna potencial si se les permitiera regresar incondicionalmente. Los israelíes consideraron el problema del asentamiento de los refugiados un aparte negociable de un acuerdo de paz general. Como el presidente Cham Weizmann lo explicara:

«Estamos ansiosos de ayudar a tal reasentamiento siempre que se establezca una auténtica paz y los estados árabes hagan su parte del trabajo. La solución del problema árabe sólo puede lograrse a través de un programa de desarrollo que abarque todo el Oriente Medio, hacia el cual las Naciones Unidas, los estados árabes e Israel harán sus respectivas contribuciones».

Los israelíes no esperaban que los refugiados fuesen un gran problema; creían que los estados árabes reasentarían a la mayoría y que, con los restantes, podría llegarse a algún acuerdo en el contexto de un arreglo general. Sin embargo, los árabes no estaban más dispuestos a un arreglo en 1949 de lo que habían estado en 1947. De hecho, rechazaron unánimemente la resolución de NU.

Las discusiones de NU sobre los refugiados habían comenzado en el verano de 1948, antes de que Israel hubiera concluido su victoria militar; en consecuencia, los árabes aún creían que podían ganar la guerra y dejar que los refugiados regresaran triunfantes. La posición de los árabes la dejó explícita Emilie Ghoury, Secretario del Supremo Comité Árabe:

Es inconcebible que los refugiados deban ser devueltos a sus hogares mientras aún están ocupados por los judíos, ya que estos los tomarían en rehenes y los maltratarían. La propuesta misma es una evasión de responsabilidad de parte de los responsables. Servirá como un primer paso hacia el reconocimiento árabe del Estado de Israel y la partición.

Los árabes exigieron que las NU afirmaran el «derecho» de los palestinos a regresar a sus hogares, y no estuvieron dispuestos a aceptar nada menos hasta después de que su derrota resultaba obvia. Los árabes luego reinterpretaron la resolución 194 como si les otorgara a los refugiados el derecho absoluto a la repatriación y han demandado desde entonces que Israel acepte esta interpretación.

Independientemente de la interpretación, la 194, al igual que otras resoluciones de la Asamblea General, no es legalmente obligatoria.

«La demanda palestina del “derecho a volver” es completamente irreal y tendría que resolverse por medio de compensación económica y reasentamientos en los países árabes».
Hosni Mubarak.


     Fuente:
     Extracto del libro Mitos y Realidades de la Jewish Virtual Library.


domingo, 2 de febrero de 2014

Diferencia entre asentamientos y productos fabricados, dice EE.UU.

El Departamento de Estado norteamericano declaró que los asentamientos judíos en Cisjordania y los productos fabricados en los mismos «son cosas distintas», en medio de la polémica por un anuncio protagonizado por la actriz Scarlett Johansson para la empresa israelí SodaStream, que tiene una fábrica en Maalé Adumim.
 


La portavoz del Departamento, Jennifer Psaki, argumentó que, si bien Washington considera ilegales dichos asentamientos, también está en contra de las campañas de boicot contra los productos fabricados por empresas israelíes en los mismos, asegurando que éstas suponen un intento de «deslegitimar» a Israel.

«Nuestra política es que los asentamientos son ilegales, pero rechazamos los esfuerzos para boicotear o deslegitimar a Israel», afirmó, antes de manifestar que dichos productos «son fabricados en varios lugares».
Así, y tras destacar que la situación es «increíblemente compleja», Psaki indicó que una de las razones por las que Estados Unidos impulsa el proceso de paz entre israelíes y palestinos es porque tiene «voluntad de resolverlo».

«Queremos poner fin a las disputas sobre fronteras, asentamientos y el resto de problemas», agregó.

La polémica por el papel de Johansson, que era embajadora de la organización no gubernamental Oxfam, volvió a poner sobre la mesa el debate sobre los asentamientos judíos en Cisjordania no reconocidos por la comunidad internacional.

Oxfam criticó a la actriz por participar en el anuncio y apuntó que, si bien «respeta la independencia de sus embajadores, las empresas que operan desde asentamientos israelíes agravan la pobreza y las violaciones de los derechos de las comunidades palestinas» a las que la organización apoya a través de sus proyectos.

«Así, Oxfam se opone a cualquier actividad comercial que provenga de estos asentamientos, ilegales conforme al Derecho Internacional. Expresamos nuestras preocupaciones a la señora Johansson y entablamos un diálogo para debatir estas cuestiones tan importantes»
, señaló.

En respuesta, Johansson anunció que abandonaba su papel como embajadora de la organización por «diferencias fundamentales de opinión», tras defender que las empresas que trabajan en los asentamientos suponen «un ejemplo de cooperación económica entre israelíes y palestinos».

Oxfam publicó un comunicado para afirmar que acepta la renuncia de la actriz como una de sus embajadoras y expresó su «gratitud por sus muchas contribuciones» durante los ocho años que colaboró con la organización. En el documento, recalcó que el papel de Johansson como imagen de SodaStream es «incompatible con su función como embajadora de Oxfam».

Por su parte, la empresa israelí anunció que planea una visita de Johansson a Israel. «Nunca estuvo en Israel. Esperamos recibirla este mismo año», dijo el presidente de SodaStream, Yona Lloyd.

Asimismo, Lloyd añadió que la fábrica de la empresa en Maalé Adumim «permite a los palestinos que trabajan en ella conseguir un sueldo para apoyar a sus familias» y aseguró que en ella se trabaja «en una atmósfera de coexistencia».

«Si los activistas pro palestinos vinieran a la fábrica, cambiarían de opinión e incluso pedirían un trabajo», manifestó.



Publcado el 31/01/2014 en ISRAEL EN LINEA.
http://www.israelenlinea.com/internacional/noticias-internacionales/medio-oriente/9749-ee-uu-asentamientos-y-productos-fabricados-all%C3%AD,-%C2%ABcosas-distintas%C2%BB.html

MITOS Y REALIDADES. #107. Los refugiados.

MITO:
«Israel rehusó permitir que los palestinos regresaran a sus hogares para que los judíos pudieran robarles sus propiedades».

REALIDAD:

Israel no podía simplemente dejar que todos los palestinos regresaran, pero invariablemente buscó una solución al problema de los refugiados. La posición de Israel fue claramente expresada por David Ben-Gurión (1 de agosto de 1948):

Cuando los estados árabes estén dispuestos a concluir un tratado de paz con Israel, a esta cuestión se le buscará una solución constructiva como parte del acuerdo general, y con la debida consideración a nuestras contrademandas respecto a la destrucción de vida y propiedades judías, el interés a largo plazo de las poblaciones judías y árabes, la estabilidad del Estado de Israel y la durabilidad de las bases de la paz entre él y sus vecinos, la posición real y el destino de las comunidades judías en los países árabes, las responsabilidades de los gobiernos árabes por su guerra de agresión y sus obligaciones en la reparación, todo ello será pertinente en la interrogante de si, en qué medida y bajo qué condiciones, a los antiguos residentes árabes del territorio de Israel debe permitírseles volver.

El gobierno israelí no fue indiferente a la situación de los refugiados, y se aprobó una ordenanza creando un Custodio de la Propiedad Abandonada «para evitar la ocupación ilícita de casas vacías y de locales comerciales, para administrar las propiedades sin dueño, y también para garantizar las labores de los campos abandonados y salvar las cosechas…».

El peligro implícito de la repatriación no le impidió a Israel permitir el regreso de algunos refugiados y ofrecerse a recibir un número substancial de ellos como condición para la firma de un tratado de paz. En 1949, Israel ofreció permitir el regreso de las familias que se habían separado durante la guerra, descongelar las cuentas de los refugiados en los bancos israelíes (descongeladas finalmente en 1953), pagar compensación por las tierras abandonadas y repatriar a 100.000 refugiados.

Los árabes rechazaron todos los arreglos con Israel. No estaban dispuestos a tomar ninguna medida que pudiera interpretarse como un reconocimiento de Israel. Pusieron la repatriación como una condición previa para las negociaciones, algo que Israel rechazó. El resultado fue el confinamiento de los refugiados en los campamentos.

Pese a la posición tomada por los estados árabes, Israel sí descongeló las cuentas bancarias de los refugiados árabes, que ascendían a más de $10 millones, pagó miles de compensaciones en efectivo y concedió centenares de hectáreas como posesiones alternativas.


     Fuente:
     Extracto del libro Mitos y Realidades de la Jewish Virtual Library.


sábado, 1 de febrero de 2014

Peres: «Es momento de decisiones históricas».

El presidente israelí, Shimón Peres, aseguró que llegó el momento de tomar decisiones históricas y afirmó que cree que el líder de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbás, actúa de forma seria hacia la paz.
 


Al término de su reunión con el representante del Cuarteto para Oriente Medio, Tony Blair, Peres insistió en que «Israel y la Autoridad Palestina deben entender la profundidad y la seriedad de la opción que tenemos delante».

«Hacemos frente al momento más crucial desde el establecimiento del nuevo Oriente Medio en 1948. Desde entonces el mundo cambió considerablemente pero hay una cosa que recuerdo del principio, y es la importancia de las decisiones. Es momento de decisiones históricas, no políticas», afirmó.

A este respecto, Peres reiteró que «cualquier decisión que se tome tendrá un efecto histórico con consecuencias que será difícil cambiar después.

«Existe una ventana para la oportunidad, podemos hacer la paz con los palestinos y creo que Abbás es serio en su deseo de lograrlo. El hecho de que haya diferencias es normal. Debemos saber que no tenemos un tiempo ilimitado y comprender que una decisión equivocada es irreversible», subrayó.

«Tenemos la oportunidad de adoptar la decisión adecuada, que es la solución de los dos Estados, uno judío llamado Israel y otro árabe llamado Palestina», añadió.

Blair, por su parte, expresó su apoyo a las palabras de Peres y confió en que «las dos partes tenga el coraje suficiente, la visión y la determinación para avanzar».

"Seguiremos trabajando muy duro para acompañar el proceso político con una iniciativa económica que mejore la vida de las personas y le conceda esperanza y confianza en el futuro»,
recalcó el ex primer ministro británico.

Según fuentes diplomáticas, el Cuarteto integrado por Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y la ONU, se reunirá en los próximos días en Alemania para estudiar los avances de la propuesta de paz que planea el secretario de Estado norteamericano, John Kerry.



Publicado el 31/01/2014 en ISRAEL EN LINEA.
http://www.israelenlinea.com/israel/noticias/nacional/9752-peres-


MITOS Y REALIDADES. #106. Los refugiados.

MITO:
«Los árabes palestinos tuvieron que huir para evitar ser masacrados como lo fueron los pacíficos habitantes de Deir Yasín».


REALIDAD:
Las Naciones Unidas resolvieron que Jerusalén sería una ciudad internacional separada de los estados árabe y judío demarcados en la resolución en que se dividía el país. Los 150.000 habitantes judíos estaban bajo constante presión militar; los 2.500 judíos que vivían en la Ciudad Vieja eran víctimas de un bloqueo árabe que duró cinco meses antes de que fueran obligados a rendirse el 29 de mayo de 1948. Antes de la rendición, y durante el asedio de Jerusalén, convoyes judíos intentaron llegar a la ciudad para aliviar la escasez de alimentos que, para abril, se había tornado crítica.

Entre tanto, las fuerzas árabes, que se habían dedicado a esporádicas y desorganizadas emboscadas desde diciembre de 1947, comenzaron a hacer un intento organizado de interrumpir la carretera que conecta Tel Aviv con Jerusalén —la única ruta de suministros de la ciudad. Los árabes controlaban varios puntos estratégicos, que dominaban la autopista y les permitían hacer fuego sobre los convoyes que intentaban llegar a la asediada ciudad con suministros. Deir Yassín estaba situada en una colina, a unos 2.600 pies de altura, que dominaba una amplia visión de la vecindad y estaba localizada a menos de una milla de los suburbios de Jerusalén. Su población era de 750 habitantes.
 

El 6 de abril, se lanzó la Operación Naasón para abrir la carretera a Jerusalén. La aldea de Deir Yassín se incluyó en la lista de aldeas árabes que serían ocupadas como parte de la operación.

El Irgún decidió atacar Deir Yassín el 9 de abril, mientras el Haganah estaba librando aún la batalla por Kastel. Éste fue el primer ataque importante de Irgún contra los árabes. Anteriormente, el Irgún y la Lehí habían concentrado sus ataques contra los británicos.

Según el líder del Irgún Menajem Begin, el asalto fue llevado a cabo por 100 miembros de esa organización; otros autores dicen que ascendió a 132 hombres de ambos grupos. Begin contaba que un pequeño camión abierto arreglado con un altoparlante fue conducido hasta la entrada de la aldea antes del ataque y les avisó a las civiles que evacuaran el área, lo cual muchos hicieron. La mayoría de los escritores dice que la advertencia nunca llegó a hacerse porque el camión con los altavoces rodó por una zanja antes de que pudiera transmitir el aviso. Uno de los combatientes dijo que la zanja estaba llena y que el camión siguió rodando hasta la aldea. «Uno de nosotros hizo un llamado por el altavoz en árabe, diciéndoles a los habitantes que depusieran sus armas y huyeran. No sé si ellos lo oyeron, y sé que esa petición no llegó a tener ningún efecto».

Contrario a las historias revisionistas que dicen que el pueblo estaba lleno de pacíficos inocentes, los vecinos y las tropas extranjeras abrieron fuego contra los atacantes. Uno de los combatientes describió su experiencia:

Mi unidad asaltó y pasó la primera hilera de casas. Yo estuve entre los primeros en entrar en la aldea. Había unos cuantos tipos conmigo, cada uno alentando a los otros a avanzar. En lo alto de la calle vi a un hombre con ropa de caqui que corría delante de mí. Pensé que era uno de los nuestros. Corrí tras él y le dije, «avance hasta esa casa». De repente se volvió, me apuntó con su fusil y disparó. Era un soldado iraquí. Fui alcanzado en el pie.

La batalla fue feroz y duró varias horas. El Irgún sufrió 41 bajas, entre ellas cuatro muertos.

Sorpresivamente, después de la «masacre», el Irgún acompañó a un representante de la Cruz Roja a través del pueblo y celebró una conferencia de prensa. La subsecuente descripción que hizo el New York Times de la batalla fue esencialmente la misma de Begin. El Times dijo que más de 200 árabes resultaron muertos, 40 capturados y 70 mujeres y niños liberados. Ni un atisbo de masacre aparecía en el informe.

«Paradójicamente, los judíos dicen que unos 250 de los 400 habitantes de la aldea (resultaron muertos), mientras los árabes sobrevivientes dicen que sólo fueron 110 de 1.000». Un estudio de la Universidad de Bir Zeit, basado en discusiones con cada familia de la aldea, llegó a la cifra de 107 árabes civiles muertos y 12 heridos, además de 13 «combatientes», prueba que el número de muertos fue más pequeño de lo que se decía y que la aldea sí tenía tropas estacionadas allí. Otras fuentes árabes han sugerido subsecuentemente que el número puede haber sido incluso más bajo.

En realidad, los atacantes dejaron abierto un corredor de escape desde la aldea y más de 200 residentes salieron ilesos. Por ejemplo, a las 9:30 A.M., unas cinco horas después de comenzado el combate, la Lehí evacuó a 40 ancianos, mujeres y niños en camiones y los llevó a una base en Sheikh Bader. Más tarde, los árabes fueron llevados a Jerusalén Oriental. Ver a los árabes en manos de los judíos también ayudó a levantar la moral del pueblo de Jerusalén, que estaba desalentado por los reveses en la lucha hasta ese momento. Otra fuente dice que 70 mujeres y niños fueran sacados y entregados a los británicos. Si la intención hubiera sido masacrar a los habitantes, nadie habría sido evacuado.

Después de que el resto de los árabes fingió que se rendían y luego les abrió fuego a las tropas judías, algunos judíos mataron soldados y civiles árabes indiscriminadamente. Ninguna de las fuentes especifica cuántas mujeres y niños murieron (el informe del Times dice que aproximadamente la mitad de las víctimas; su cifra de bajas original provenía de la fuente del Irgún), pero hubo algunos entre las bajas.

Al menos algunas de las mujeres que resultaron muertas se convirtieron en blancos debido a los hombres que intentaron disfrazarse de mujeres. El comandante del Irgún reportó, por ejemplo, que los atacantes «encontraron hombres vestidos de mujeres y por tanto comenzaron a dispararles a las mujeres que no se apresuraron a bajar al lugar designado para reunir a los prisioneros. Otro miembro del Haganah contaba la historia que escuchó a un grupo de árabes de Deir Yassín que dijeron «los judíos encontraron que algunos combatientes árabes se habían disfrazado de mujeres. Los judíos registraban a las mujeres también. Uno de los que estaban registrando se dio cuenta de que había sido descubierto, sacó una pistola y le disparó a un comandante judío. Sus amigos se enfurecieron, dispararon en todas direcciones y mataron a los árabes en el área».

Contrario a lo que alegaban los propagandistas árabes en ese tiempo y algunos desde entonces, nunca se han presentado pruebas de que ninguna mujer fuera violada. Por el contrario, cada aldeano entrevistado ha negado esas alegaciones. Al igual que muchas de las denuncias, esto era un deliberado ardid propagandístico, pero que les trajo (a los árabes) resultados negativos.

Hazam Nusseibi, que trabajaba para el Palestine Broadcasting Service en 1948, reconoció que Hussein Khalidi, un líder árabe palestino, le dijo que fabricara las supuestas atrocidades. Abu Mahmud, un residente de Deir Yassín en 1948 le dijo a Khalidi «no hubo ninguna violación», pero Khalidi replicó, «tenemos que decir esto, para que los ejércitos árabes vengan a liberar a Palestina de los judíos». Nusseibi le dijo a la BBC 50 años después. Éste fue nuestro mayor error. No nos dimos cuenta de cómo reaccionaría nuestro pueblo. Tan pronto como oyeron que las mujeres habían sido violadas en Deir Yassín, los palestinos huyeron aterrorizados.

La Agencia Judía, al saber del ataque, expresó inmediatamente su «horror y repulsa». También envió una carta expresándole la conmoción y desaprobación de la agencia al rey Abdula de Transjordania.

El Supremo Comité Árabe esperaba que informes exagerados acerca de una «masacre›› en Deir Yassín inducirían a la población de los países árabes a presionar a sus gobiernos a intervenir en Palestina. En lugar de eso, el impacto inmediato fue estimular un nuevo éxodo palestino.

Sólo cuatro días después de que se publicaran los informes de Deir Yassín, una fuerza árabe emboscó a un convoy judío en el camino al hospital Hadassah, y mató a 77 judíos, incluidos médicos, enfermeras, pacientes y al director del hospital. Otras 23 personas resultaron lesionadas. Esta masacre atrajo poca atención y nunca es mencionada por los que siempre están prestos a sacar a colación a Deir Yassín. Además, pese a ataques como éste contra la comunidad judía de Palestina, en los cuales más de 500 judíos resultaron muertos sólo en los primeros cuatro meses que siguieron a la decisión sobre la partición, los judíos no huyeron.


Los palestinos sabían, pese a su retórica en contra, que los judíos no intentaban aniquilarlos; de otro modo, no les habrían permitido evacuar Tiberias,

Haifa o ninguno de los otros pueblos tomados por los judíos. Además, los palestinos podían encontrar santuario en los estados vecinos. Los judíos, sin embargo, no tenían ningún lugar adónde correr de haberlo querido. Estaban decididos a luchar hasta la muerte por su país. Eso llegó a ser una convicción para muchos, porque los árabes estaban interesados en aniquilar a los judíos, tal como el Secretario General de la Liga árabe Azzam Pashá lo puso en claro en una entrevista con la BBC la víspera de la guerra (15 de mayo de 1948): «Los árabes intentamos llevar a cabo una guerra de exterminio y de notables masacres, de la cual se hablará como de las masacres de los mongoles y los cruzados».

Las referencias a Deir Yassín han seguido siendo un elemento fundamental de la propaganda antiisraelí durante décadas porque el incidente fue único.

     Fuente:
     Extracto del libro Mitos y Realidades de la Jewish Virtual Library.


Irak: Destruyen un laboratorio de armas químicas.

Las Fuerzas de Seguridad iraquíes destruyeron un laboratorio para producir gas sarín cerca de la ciudad de Faluya, informa la página de RT en árabe. El laboratorio pertenecía al Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), organización extremista ligada a Al Qaeda que participa en la guerra en Siria. Así informó a los periodistas el representante de la Cancillería del país, Adnan al-Asadi, quien añadió que todos los materiales hallados están bajo control gubernamental.

Las fuerzas gubernamentales atacaron hoy a los militantes con base en la ciudad, pero todavía quedan varios grupos en Faluya, dijo el representante. "En un futuro próximo liberaremos esta ciudad de todos los terroristas", añadió.
 
 
 
 Publicado el 01/02/2014 en RT Actualidad.
 http://actualidad.rt.com/ultima_hora/view/118715-irak-faluya-laboratorio-armas-quimicas